Horoscopo anual
La mayoría de nosotros asocia la astrología a los horóscopos y a los signos del zodiaco; lo cual es correcto. Pero el signo zodiacal no es más que un factor entre tantos otros en el mundo de la astrología. El horóscopo en sí, es un elemento mayor de la astrología sin el cual toda predicción astrológica no sería posible. La astrología, que tiene raíces comunes con la astronomía, es una ciencia que tiene como objetivo, calcular gracias a métodos matemáticos una constelación planetaria en un momento y un lugar determinado para finalmente extraer las predicciones. Un horóscopo es una representación gráfica de los cálculos astrológicos. Antes de hacer un horóscopo, es necesario conocer los planetas de nuestro sistema solar. Cada planeta tiene sus cualidades propias y por lo tanto sus posibilidades de interpretación. A ésto se añaden los signos del zodiaco, por ejemplo el Escorpio, el Leo o el Cáncer. La astrología occidental cuenta con 12 signos zodiacales. La astrología interpreta para la persona sus cualidades primordiales, sus virtudes y sus defectos basándose en los planetas. Conjuntamente con el horóscopo de nacimiento basado en la fecha de nacimiento de una persona, existen otros factores influyentes en un horóscopo, como por ejemplo las casas y los aspectos. Un color es atribuido a cada factor en su representación gráfica. Con el fin de responder lo mejor posible a las preguntas de una persona, existen diferentes tipos de horóscopos: horóscopo de la pareja, horóscopo del día, horóscopo semanal, horóscopo mensual, horóscopo del amor entre otros. La astrología occidental es una variante de la ciencia que ha acabado extendiéndose en los países occidentales. Es el término genérico para el cálculo de una constelación planetaria de nuestro sistema solar. Cada planeta tiene características específicas que pueden ser analizadas en un horóscopo y puestas en relación con una persona en particular o un grupo de personas. El objetivo de la astrología es describir un carácter sirviéndose de los planetas y de otros elementos constituyentes. Anotamos aquí las fuerzas y los puntos débiles pero también las tendencias de una persona o de un signo del zodiaco. Ciertas predicciones astrológicas pueden ser generales y son válidas para todo un signo como por ejemplo los horóscopos que solemos ver en los periódicos. Otros horóscopos están en cambio establecidos para una persona particular como el horóscopo de nacimiento, el horóscopo de la pareja o el horóscopo de la salud. Para el cálculo de un horóscopo, un astrólogo necesita conocer la fecha, el lugar y la hora de nacimiento de la persona en cuestión. Gracias a estos tres datos, está en condiciones de establecer la constelación planetaria en un lugar preciso. La hora de nacimiento es necesaria ya que los doce signos del zodiaco son atravesados hora por hora por los planetas. El horóscopo mismo es la representación gráfica de todas las informaciones que el astrólogo obtiene en el momento del cálculo constelar. En un horóscopo, encontramos pues los planetas, los signos zodiacales, los aspectos y las casas. Cada elemento aporta una información al conjunto. Por ejemplo del signo de los Géminis sabemos que tienen dos caras, el Capricornio es tozudo y los Virgo son tímidos. Son informaciones recogidas en el transcurso de miles de cálculos astrológicos. Es por eso que la astrología puede considerarse una ciencia muy completa.